lunes, 24 de noviembre de 2014

Discapacidad Visual

El concepto DISCAPACIDAD  se utiliza cuando la persona tiene 1/3 o menos de la función normal.En el rango de  DISCAPACIDAD VISUAL  existen dos sub categorías, según el grado de visión residual.  
1.- Limitación Visual o Baja Visión
Es una visión insuficiente para realizar una tarea deseada, aún con los mejores lentes correctivos. Baja visión identifica a la persona que tiene un remanente visual entre 1/3 y 1/10 de lo normal. 

Funcionalmente, pueden considerarse como personas con baja visión aquellas que poseen un resto visual suficiente para ver la luz, orientarse por ella y emplearla con propósitos funcionales.
2.- Ceguera Legal
Se considera que existe ceguera legal cuando la visión es de 1/10 o menos en el mejor ojo y con la mejor corrección.
Una persona es ciega cuando posee una visión de 20/400 o 0,05  de lo normal, considerando el mejor ojo y con la mejor corrección. En este caso podría distinguir bultos, luz y sombra o nada.
La ceguera se clasifica dependiendo de dónde se ha producido el daño que impide la visión. Éste daño puede ser en:
  • Las estructuras transparentes del ojo, como las cataratas y la opacidad de la córnea.
  • La retina, como la degeneración macular asociada a la edad y la retinosis pigmentaria.
  • El nervio óptico, como el glaucoma o la neuropatía óptica.
  • El cerebro, en el caso de  ceguera cortical.
La ceguera cortical es debida a un daño cerebral en las áreas visuales primarias del lóbulo occipital estando conservados los órganos visuales (ojos, nervio óptico...). Se caracteriza por una vaga percepción de la luz o del movimiento, no pudiendo ir más allá de esto. Esto hace que los sujetos que la padecen rara vez choquen con los objetos lo que puede parecer que se trata de una simulación. En este sentido será necesario diferenciarlo del síndrome de Munchausen o ceguera simulada.
3.- Causas de Discapacidad Visual  y Ceguera más frecuentes:
La distribución mundial de las principales causas de ceguera es la siguiente, por orden de frecuencia:
  • Cataratas (opacidad del cristalino que impide el paso de la luz).
  • Errores de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) no corregidos.
  • Glaucoma (grupo de enfermedades en las que se produce un daño del nervio óptico).
  • Degeneración macular relacionada con la edad (enfermedad que produce una pérdida del campo de visión central).
Otras causas importantes son las opacidades corneales (enfermedades oculares que producen cicatrices de la córnea), retinopatía diabética (afección de la retina relacionada con la diabetes), tracoma y afecciones oculares infantiles tales como cataratas, retinopatía de los prematuros (afección de la retina observada en los niños prematuros) y carencia de vitamina A.

Grupos de riesgo:
A medida que aumentan la población mundial y la proporción de ancianos, aumenta también el número de personas en riesgo de sufrir discapacidad visual relacionada con la edad, incluso en los países en desarrollo.
La ceguera infantil sigue siendo un problema importante en todo el mundo. Se calcula que 1,4 millones de menores de 15 años son ciegos durante muchos años.
Por otra parte, más de 12 millones de niños de 5 a 15 años sufren discapacidad visual por errores de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) no corregidos, trastornos que se pueden diagnosticar y corregir fácilmente con el uso de lentes.
La discapacidad visual no está distribuida uniformemente por el mundo. Aproximadamente un 85% de las personas con discapacidad visual viven en países en desarrollo. Tres cuartas partes de los casos de ceguera son prevenibles o tratables.
Fuente:  Organización Mundial de la Salud, OMS-2009.

 


A pesar de las sucesivas leyes y disposiciones sobre la integración escolar y la formación que sobre la inclusión se va ofreciendo en las facultades y Escuelas de Magisterio, la realidad es que los maestros no están en general preparados psicológicamente para tener niños ciegos en las aulas. Todos sabemos que existen niños con diferentes tipos de discapacidad, y podemos incluso imaginarnos la situación de tener alguno de ellos en la clase; sin embargo, el anuncio a un maestro de la incorporación de un niño con discapacidad visual en su grupo suele provocarle una gran angustia.
Pensamientos del tipo ¿sabré hacerlo?, ¿cómo tengo que tratarle?, ¿qué van a decir los otros padres?... se le agolpan en la cabeza y no le permiten ver en el niño más que la patología que presenta, sin darse cuenta de que por encima de todo es un niño; un niño al que puedes preguntar cómo se siente, qué necesita, qué le gusta hacer, con qué compañero quiere estar...
Muchos maestros tampoco están preparados para trabajar con los ordenadores. Tienen miedo a una herramienta ante la que ellos tienen más problemas que sus propios alumnos, cuyo aprendizaje le cuesta más que a los pequeños y que además puede quitarle una parcela del protagonismo que ha tenido habitualmente en la clase.

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